jueves, 20 de agosto de 2009

¿Los antioxidantes ayudan a la supervivencia de las células tumorales?


Los antioxidantes, a los que se les suele atribuir la capacidad de proteger a las células de las reacciones químicas que las vuelven cancerosas, podrían ayudar a la supervivencia de las propias células cancerígenas, según un estudio elaborado por el equipo de Zachary Schafer, de la Universidad de Notre Dame (EE.UU.), que apareció ayer en Nature.


Antes de entrar en materia, y debido a la revolución en el tratamiento y prevención del cáncer que esto podría significar, conviene recalcar lo siguiente:

· El estudio dice lo que dice y no otra cosa. Es un primer resultado con dos antioxidantes muy concretos en unas condiciones muy concretas.

· Los resultados no son claramente extrapolables.

· Hay que repetirlo con otros antioxidantes.

· Hay que repetirlo en tejido vivo.

Aclarado lo anterior, ahora sí pasamos a ver lo que dice este interesantísimo estudio.


Las células epiteliales de los mamíferos sanos sufren la muerte celular programada (apoptosis) cuando se encuentran fuera de su en torno celular normal. Las células tumorales, sin embargo, reciben señales para sobrevivir de los oncogenes, que mantienen las células vivas cuando migran a diferentes partes del cuerpo (este es el fundamento de las metástasis). El equipo de Schafer estaba intentando comprobar la hipótesis de que los oncogenes ayudan a las células tumorales bloqueando la apoptosis, pero cuando impidieron la apoptosis en cultivos de células, las células se seguían muriendo cuando eran transplantadas fuera de su matriz extracelular de apoyo (su entorno natural).

En ausencia de apoptosis, los investigadores encontraron que lo que estaba matando esas células era la incapacidad de producir glucosa. Cuando, repitiendo el proceso, expresaron un oncogén de cáncer de mama en células tumorales separadas de su entorno, el metabolismo de la glucosa se volvió a activar, y con ello la generación de ATP (la moneda de cambio energética en las células). Lo sorprendente fue que, añadiendo dos tipos de antioxidantes también se evitaba que las células tumorales muriesen y también porque se volvía a producir ATP, pero esta vez por una ruta bioquímica diferente: en vez de por la producción de glucosa por la oxidación de ácidos grasos. Esto es, los antioxidantes tenían el mismo efecto para la supervivencia de una célula tumoral que un oncogén.

Los científicos encontraron el mismo resultado en el sistema de cultivo celular que mejor imita el tejido vivo: bloquear la apoptosis no era suficiente para hacer que las células tumorales sobreviviesen, pero neutralizar el estrés oxidativo con antioxidantes las mantenía vivas.

Como se ve, el resultado puede tener implicaciones importantísimas pero, como decíamos más arriba, precaución. No todos los tumores son iguales, la mejor simulación es diferente a un tejido vivo y cada antioxidante es de su padre y de su madre. Los antioxidantes empleados en el estudio (se dan marcas comerciales que nosotros no vamos a dar aquí) no son de los que mayor poder antioxidante tienen. Será muy interesante ver qué pasa cuando se pruebe, por ejemplo, con la vitamina C que es mucho más potente que los empleados. En cualquier caso, esto es el inicio como mínimo de una buena polvareda, con muchos intereses comerciales de por medio, veremos en qué queda.

[En la imagen células tumorales de cáncer de mama, en tonos violáceos. Las amarillas son células normales, algunas en proceso de apoptosis. Foto gentileza de Wellcome Images]

Referencia:

Schafer, Z., Grassian, A., Song, L., Jiang, Z., Gerhart-Hines, Z., Irie, H., Gao, S., Puigserver, P., & Brugge, J. (2009). Antioxidant and oncogene rescue of metabolic defects caused by loss of matrix attachment Nature DOI: 10.1038/nature08268