lunes, 1 de junio de 2009

Yo miro, tu miras, él mira.


Los macacos, como los humanos, dirigen su atención rápida e intuitivamente hacia donde otros especímenes están fijando su propia atención. Un equipo de investigadores dirigidos por Stephen Shepherd, de la Universidad de Princeton (EE.UU.), ha conseguido determinar la base neurológica de este comportamiento. El estudio se publicó el pasado 22 de mayo en  Proceedings of the Nacional Academy of Sciences.

La capacidad para seguir la mirada de otro es un aspecto fundamental de la teoría de la mente: la capacidad de atribuir estados mentales (creencias, intenciones, conocimientos) a uno mismo y a otros y comprender que los demás tienen creencias, deseos e intenciones diferentes de los nuestros. Por lo tanto, los procesos neuronales que gobiernan el seguimiento de la mirada son importantes tanto para comprender mejor la evolución de la cognición social como para el estudio de desórdenes relacionados con déficits de atención social, como el autismo.

Aunque el seguimiento de la mirada implica el “reflejo” automático del estado mental del otro, las neuronas espejo para la orientación visual no se habían identificado previamente. Una neurona espejo es aquella que se activa cuando un animal ejecuta una acción y cuando observa la misma acción efectuada por otro animal (especialmente de la misma especie). Por esto se dice que la neurona “refleja” el comportamiento de otro animal, como si el observador estuviese él mismo actuando.

Se había observado que los macacos Rhesus y los humanos atienden más rápidamente a objetos a los que otros están prestando atención y que la velocidad de la respuesta en ambas especies es similar, lo que implica que los mecanismos neuronales son los mismos.

El área intraparietal lateral está relacionado con el movimiento de los ojos y se ha asociado con la atención. Los investigadores colocaron quirúrgicamente implantes en este área para permitir un seguimiento electrofisiológico de la actividad de las neuronas. Posteriormente hicieron que los macacos mantuviesen la atención en la cara de un mono con la mirada desviada y que entonces desviaran su propia mirada hacía un objeto iluminado al azar en la dirección de la mirada observada o en otra cualquiera.

Los resultados indican que un subconjunto de neuronas del córtex intraparietal lateral reflejaban activándose tanto cuando el macaco miraba el objeto como cuando los macacos de la foto “miraban” el objeto, estableciendo así esta área cerebra la base neurológica de este comportamiento.

NOTA: Nos hacemos eco de un artículo que, según New Scientist, va a publicar el profesor Caramazza de Harvard en PNAS en el que demostraría que las neuronas espejo no son tanto como parece. No podemos contar más porque no sabemos más. De momento las discusiones son muy acaloradas en Internet; como ejemplo se puede leer (en inglés) Mind Hacks.

Referencias:

 

Shepherd, S., Klein, J., Deaner, R., & Platt, M. (2009). Mirroring of attention by neurons in macaque parietal cortex Proceedings of the National Academy of Sciences DOI: 10.1073/pnas.0900419106