miércoles, 11 de noviembre de 2009

Listo como un cerdo.


En Animal Behavior, investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) encabezados por Donald Broom publican los resultados de un estudio según el cual los cerdos domésticos tendrían un cierto grado de consciencia.

Los cerdos domésticos (Sus scrofa domestica), según dicho estudio, pueden aprender rápidamente cómo funcionan los espejos y son capaces de usar su comprensión de las imágenes reflejadas para escudriñar el entorno a la búsqueda de comida. Los investigadores aún no pueden decir si los animales se reconocen en el espejo o si los cerdos están al nivel de los simios, delfines y otras especies que han pasado el test de autorreconocimiento en el espejo (que se piensa que es una señal de autoconciencia e inteligencia avanzada) [véase Pruebas de metacognición consciente en animales].

El hallazgo es sólo uno en una serie de recientes descubrimientos del nuevo campo de la cognición porcina. Otros investigadores han encontrado que los cerdos son extremadamente buenos a la hora de recordar dónde se encuentran las reservas de comida y el tamaño relativo de cada una. También se ha demostrado que el cerdo A puede aprender muy rápidamente a seguir al cerdo B cuando éste muestra signos de saber dónde hay comida almacenada, y que el cerdo B tratará de engañar al cerdo perseguidor y alejarlo del camino de tal forma que el cerdo B no tenga que compartir su comida.

Se ha demostrado que los cerdos están entre los animales más rápidos a la hora de aprender nuevos números, dignos del mejor circo. En esta línea se ha conseguido que distintos cerdos consigan: saltar aros, hacer reverencias, dar vueltas sobre sí mismos y hacer sonidos que recuerdan palabras siguiendo órdenes, desenrollar alfombras, pastorear ovejas, abrir y cerrar jaulas, y hasta jugar a videojuegos usando un joystick. No sólo eso, también tienen una memoria excelente: una vez que aprenden algo es difícil que lo olviden.

Para comprender la evolución de la inteligencia y los comportamientos sociales es importante trabajar con animales como los cerdos que no están emparentados tan estrechamente con los humanos, sino que son más bien primos de las ballenas y los hipopótamos. La inteligencia de los cerdos se atribuye a las mismas presiones evolutivas que provocaron la inteligencia de los primates: la vida social y la comida. Los cerdos viven en grupos sociales estables, en los que los individuos están pendientes unos de otros para protegerse de los depredadores. También hozan buscando fuentes de alimento que habitualmente son de difícil acceso, lo que requiere una destreza en el hocico sólo comparable a la mano de un mono.

Dado que los monos pueden usar los espejos para localizar comida, los investigadores querían comprobar si existía una habilidad en los cerdos. Comenzaron exponiendo a varios cerdos de entre 4 y 8 semanas de edad a un período de cinco horas con un espejo y registraron sus reacciones. Los cerdos estaban fascinados, apuntando sus hocicos hacia el espejo, mirando su imagen desde diferentes ángulos, dudando, vocalizando, acercándose y acariciando la superficie con el hocico, mirando detrás del espejo. Cuando el espejo se colocó en sus corraletas un día después, los cerdos que habían interactuado con él lo saludaron con un gruñido de reconocimiento.

A continuación los investigadores colocaron un espejo en un recinto junto con un cuenco de comida que no podía verse directamente por estar tras una barrera, pero cuyo reflejo sí era visible en el espejo. Broom et ál. compararon entonces la respuesta de los cerdos familiarizados con el espejo con la de otros que no lo estaban. Nada más ver la comida virtual en el espejo, siete de cada ocho cerdos experimentados se volvieron y rodearon la barrera para encontrar la comida, tardando una media de 23 segundos. Los animales sin experiencia previa, tomaron el reflejo por la realidad y buscaban detrás del espejo.

Para usar información de un espejo y encontrar el cuenco de comida, cada cerdo debió observar características de su entorno y recordarlas, recordar sus propios actos, deducir relaciones entre las características observadas y las recordadas y actuar en consecuencia. Esto indica que, aparte de todas sus habilidades circenses, los cerdos poseen además consciencia evaluadora.

[Imagen: Three Little Pigs. © Scott Gustafson. © The Greenwich Workshop®, Inc.]

Referencia:

Broom, D., Sena, H., & Moynihan, K. (2009). Pigs learn what a mirror image represents and use it to obtain information Animal Behaviour, 78 (5), 1037-1041 DOI: 10.1016/j.anbehav.2009.07.027