lunes, 1 de noviembre de 2010

Química forense: cómo encontrar huellas en una superficie lavada.


Si pensabas que lavando tus huellas dactilares de las superficies metálicas podrías engañar a los del C.S.I., se acabaron tus días de impunidad. Según un grupo de investigadores de la Universidad de Loughborough (Reino Unido) en colaboración con el Departamento Científico del Home Office británico (ministerio del interior), dirigidos por Paul Kelly, las huellas dactilares dejan una marca sobre las superficies, que permanece incluso si se lavan, que puede ser detectada empleando dinitruro de diazufre (S2N2). La investigación se publica en el Journal of Materials Chemistry.

Como es conocido, el análisis de las huellas dactilares de las escenas de actos delictivos se ha convertido en un arma poderosa en el arsenal de los científicos forenses. Las crestas que se encuentran en la punta de los dedos de una persona son únicas. La comparación de la impresión dejada sobre distintos materiales (habitualmente superficies regulares y planas, como el cristal) con la muestra tomada de un sospechoso permite identificar al dueño de las huellas.

Pero hay ocasiones en las que las huellas no se pueden ver con facilidad o están fragmentadas. Es necesario entonces recurrir a métodos que permitan mejorar la visibilidad. En 2008 el grupo de Kelly se dio cuenta de que el anillo de cuatro miembros (muy tensionado por tanto) del S2N2 se polimerizaba rápidamente a (SN)x en presencia de las huellas dactilares. La detección de este polímero produce una imagen visual de la huella.

En el trabajo que nos ocupa los investigadores demuestran que la polimerización también ocurre cuando las sustancias de las huellas que se pensaba que eran las que provocaban la polimerización, han sido lavadas de la superficie. Resulta que la polimerización se produce por el efecto que esas sustancias provocan sobre la superficie si su interacción con ella dura el tiempo suficiente, y que permanece aún después de lavarlas.

La clave del método propuesto desde el punto de vista forense, que todavía no está terminado de pulir, es que se basa en la interacción del vapor de S2N2 con la superficie. El uso de un vapor permite el análisis de muestras que han sido arrugadas o retorcidas, como los restos de un artefacto explosivo.

Referencia:

Bleay, S., Kelly, P., & King, R. (2010). Polymerisation of S2N2 to (SN)x as a tool for the rapid imaging of fingerprints removed from metal surfaces Journal of Materials Chemistry DOI: 10.1039/c0jm02724c


2 comentarios:

Dani dijo...

Muy interesante, César. Dinitruro de diazufre, si te digo la verdad es la primera vez que lo oigo (bueno, lo leo). No parece un compuesto muy frecuente, pero se revela muy prometedor.

Un saludo

César dijo...

¡Y tan prometedor! Como que explota por rozamiento.