jueves, 18 de noviembre de 2010

El tacto modula la neurogénesis en la médula espinal de adultos.



La exposición a nuevas sensaciones táctiles puede estimular la aparición de nuevas neuronas en la médula espinal de ratones, según un artículo que aparece en Molecular Psychiatry y que recoge las conclusiones del estudio llevado a cabo por el equipo de Michal Schwartz del Instituto Weizmann (Israel). Este resultado sugiere que la neurogénesis podría ser una componente importante del tacto. La neurogénesis en la médula espinal hasta ahora sólo se había documentado in vitro, el equipo de Schwartz informa de su detección in vivo en el asta posterior de la médula espinal.

El equipo de investigadores detectó que existía una proliferación de células progenitoras neuronales en el asta posterior de la médula espinal (marcada con el número 2 en esta imagen) de los ratones que estaban estudiando. Dado que esta parte de la médula espinal se sabe que está compuesta principalmente de neuronas sensoriales, los científicos se plantearon la hipótesis de que estas neuronas podrían estar participando en la nocicepción (sensación de dolor) y/o el tacto.

Para comprobar esta idea, el equipo colocó ratones durante dos horas en jaulas en las que se habían introducido sensaciones táctiles adicionales cambiando el suelo por papel de lija, grava, esponja o una combinación de los anteriores. El resultado no pudo ser más espectacular. Sólo dos horas después de ser expuestos a estos ambientes enriquecidos en sensaciones los ratones mostraban un incremento sustancial en el número de nuevas células en el asta posterior. La cantidad de neurogénesis era mayor en los ratones expuestos a los entornos con una combinación de materiales en el suelo, lo que sugiere que la proliferación celular podría ser una respuesta no sólo a la novedad del entorno, sino también a su diversidad.

Para determinar el papel de la neurogénesis en la habituación a los estímulos, los investigadores expusieron a un grupo de ratones a los distintos entornos repetidamente durante un período de 7 días y a otro grupo lo mantuvieron permanentemente en las distintas jaulas modificadas. En abierto contraste con los experimentos de una sola exposición, las exposiciones repetidas no supusieron un incremento en la neurogénesis, y la exposición continuada incluso parecía inhibir el proceso. Un análisis pormenorizado de las células reveló que, en vez de proliferar, las células recién formadas habían comenzado a diferenciarse, en su mayoría en neuronas GABAérgicas inmaduras. Las neuronas GABAérgicas son inhibidoras, por lo que podrían estar jugando un papel en la habituación.

Un aspecto llamativo es que estas neuronas inmaduras morían a las cuatro semanas. No está claro qué provoca esta muerte celular, pero en el tiempo que están vivas muy probablemente liberen GABA, como ya se demostró para este tipo de neuronas en el bulbo olfatorio, donde comienzan a liberar neurotransmisor a la semana del nacimiento.

De hecho, los hallazgos del equipo de Schwartz son muy similares al proceso de neurogénesis en adultos que tiene lugar en el bulbo olfatorio, donde se ha encontrado que la exposición a distintos olores estimula la proliferación celular. Por lo tanto el proceso de neurogénesis y diferenciación podría ser un fenómeno más general de la plasticidad de los órganos sensoriales.

El hallazgo de que la neurogénesis puede ser una parte integral de la sensación táctil podría tener implicaciones para la gestión del dolor y de las enfermedades dolorosas. Dado que estas nuevas neuronas GABAérgicas, inhibitorias, se generan donde las fibras nociceptivas terminan en la médula espinal podrían cambiar el umbral de dolor.

Referencia:


Shechter, R., Baruch, K., Schwartz, M., & Rolls, A. (2010). Touch gives new life: mechanosensation modulates spinal cord adult neurogenesis Molecular Psychiatry DOI: 10.1038/mp.2010.116