miércoles, 18 de junio de 2008

Cuando el tamaño no importa.


Los mayores agujeros negros puede que se alimenten exactamente igual que los pequeños, de acuerdo con con un estudio realizado usando los datos procedentes del Observatorio de rayos X Chandra y de telescopios en tierra.


El descubrimiento, realizado por el equipo que lidera la Dra. Sera Markoff del Instituto Astronómico de la Universidad de Amsterdam, viene a confirmar un trabajo anterior de Andrea Merloni del Instituto Max Planck para la Física Extraterrestre de Garching en el que se sugería que, de acuerdo con la Teoría General de la Relatividad de Einstein, las propiedades de los agujeros negros más grandes deberían ser similares a las de los más pequeños.


Se ha llegado a esta conclusión después de una larga campaña de observación de la galaxia espiral M81 (en la imagen), que se encuentra a unos 12 millones de años luz de la Tierra. En el centro de M81 hay un agujero negro que es algo así como 70 millones de veces más masivo que el Sol, y que genera energía y radiación conforme arrastra gas de la región central de la galaxia hacia el interior a gran velocidad.


Por contra, los así llamados agujeros negros de masa estelar, que tienen del orden de 10 veces más masa que nuestro Sol, tienen una fuente de alimentación diferente. Estos agujeros negros más pequeños adquieren material arrastrando gas proveniente de una estrella compañera en órbita.


Usando estas nuevas observaciones y un detallado modelo teórico, el equipo de investigación comparó las propiedades del agujero negro de M81 con las de los agujeros negros de masa estelar. Los resultados muestran que da igual que sean grandes o pequeños, los agujeros negros parece que se alimentan de forma similar y producen, por tanto una distribución similar de rayos X (azul en la imagen principal y en el recuadro, del Chandra), radiación infrarroja (rosa en la imagen, del Spitzer), ultravioleta (violeta en la imagen, del GALEX), visible (verde en la imagen, del Hubble).


Una de las implicaciones de la Teoría General de la Relatividad de Einstein es que los agujeros negros son objetos sencillos y que sólo su masa y velocidad de rotación determina su efecto sobre el espaciotiempo. El descubrimiento del equipo de Markoff indica que esta simplicidad se manifiesta a pesar de los complicados efectos del entorno.


Este trabajo debería ser útil para predecir las propiedades de los agujeros negros de masa intermedia, cuya existencia aún no se ha confirmado a pesar de haberse identificado algunos posibles candidatos.


El original aparecerá publicado en un próximo número de The Astrophysical Journal.