miércoles, 12 de mayo de 2010

La especiación afecta a todo el genoma.


Cuando pensamos en la aparición de una nueva especie desde el punto de vista genético, solemos visualizar cambios en los genes específicos que suponen la variación sobre lo existente, mientras el resto del genoma se mantiene igual. Un artículo aparecido en los Proceedings of the National Academy of Sciences puede que nos haga cambiar nuestra forma de pensar.

La suposición predominante entre los científicos acerca de cómo los genes de una nueva especie en formación deberían diferenciarse durante las primeras etapas de la divergencia en una especiación con flujo genético es que deberían existir unas pocas regiones (loci) con una fuerte diferenciación, en medio del resto del genoma que prácticamente no cambia. Nos referiremos a este modelo como “islas genómicas de especiación”.

En el artículo que nos ocupa, el equipo liderado por Jeffrey Feder de la Universidad de Notre Dame (EE.UU.), informa de que los resultados experimentales en la Rhagoletis pomonella (la mosca del gusano de la manzana), en contra del modelo de islas, indican que la selección natural afecta a todo el genoma. Siguiendo con la analogía geográfica podríamos decir que se han encontrado “continentes genómicos de especiación”, con la mayoría de los loci mostrando diferencias de hospedador (diferencias por el tipo de fruta que se ataca).

La Rhagoletis pomonella atacaba originalmente la fruta de un árbol espinoso del género Crataegus. Hace unos 150 años una parte de la población de moscas del espino pasaron a alimentarse de una especie introducida, el manzano. Al adaptarse ecológicamente a las manzanas como nueva planta hospedadora, las moscas de la manzana se están transformando genéticamente y aislándose reproductivamente de las moscas del espino. Por tanto las moscas del espino y las de la manzana se consideran que representan “razas de hospedador” en las primeras etapas de su divergencia hacia especies diferenciadas. Es un ejemplo de lo que se denomina especiación simpátrica, al igual que otra población de la mosca que ataca a la cereza, detectada hace algunos años.

La imagen es cortesía de Andrew Forbes (U.C. Davis)

Referencia:

Michel, A., Sim, S., Powell, T., Taylor, M., Nosil, P., & Feder, J. (2010). Widespread genomic divergence during sympatric speciation Proceedings of the National Academy of Sciences DOI: 10.1073/pnas.1000939107

2 comentarios:

Anónimo dijo...

"Hospedero" suena mejor que "Hospedador"

César dijo...

Muchas gracias por el comentario y por el interés.

No me cabe duda de que podemos mostrar preferencias subjetivas por una palabra u otra, sin embargo, en lo que repecta al idioma creó el rey, nuestro señor, la Real Academia.

"Hospedero" es una persona que tiene huéspedes a su cargo, por lo que no parece adecuado aplicarlo a un fruto; por otro lado "hospedador" es un adjetivo, que se usa también como sustantivo, que significa, simplemente, que hospeda. Ambas palabras, comparten la sinonimia con huésped parasitario. Visto todo lo anterior, mantengo hospedador.

Un cordial saludo.