miércoles, 21 de julio de 2010

Mi mundo es gris: cómo la depresión cambia nuestra experiencia del entorno.


Independientemente de la cultura, el idioma, la época o el artista concreto, la depresión siempre se expresa usando la oscuridad [en la imagen, Corral de locos de Francisco de Goya]. ¿Por qué existe esta relación entre la enfermedad mental y la falta de luz, de colores? Un artículo publicado en Biological Psychiatry por investigadores de la Universidad de Friburgo (Alemania) encabezados por Ludger Tebartz van Elst apunta una respuesta en forma de pruebas experimentales que sustentan la idea de que, cuando se está deprimido, efectivamente todo se percibe sensorialmente como gris.

Este mismo grupo de investigadores ya había demostrado que las personas con depresión tienen dificultades a la hora de detectar las diferencias de contraste en blanco y negro. En esta ocasión el equipo de Tebartz van Elst ha empleado técnicas neuropsiquiátricas y oftalmológicas para centrarse en la respuesta de la retina a los contrastes blanco-negro. Concretamente midieron el electroretinoma de patrones (que usa modelos de rejillas en vez de flashes de luz), que es como un electrocardiograma de la retina del ojo, tanto en pacientes depresivos como sanos.

Encontraron una importante pérdida en el contraste en la retina en los pacientes deprimidos, independientemente de si habían estado recibiendo o no medicación antidepresiva. También pudieron comprobar que existía una correlación entre el contraste percibido y la gravedad de la depresión, es decir, aquellos con los síntomas más severos tenían también las repuestas retinianas más bajas. Basándose en estos datos los investigadores fueron capaces de distinguir entre personas depresivas y sanas examinando exclusivamente la respuesta electrofisiológica de la retina. Este resultado indicaría que el electroretinoma podría ser usado como prueba diagnóstica de la depresión, eliminando parte de la subjetividad (y los abusos por parte de presuntos enfermos) en los diagnósticos.

Esta investigación pone de relieve hasta qué punto la depresión altera nuestra experiencia del mundo. El dicho español afirma que en la variedad está el gusto, el deprimido deja de percibir al menos parte de la variedad que su entorno le ofrece, haciendo de su mundo un lugar menos agradable. Ahora queda por encontrar el mecanismo neurológico que hace esto posible.

Referencia:

Bubl, E., Kern, E., Ebert, D., Bach, M., & Tebartz van Elst, L. (2010). Seeing Gray When Feeling Blue? Depression Can Be Measured in the Eye of the Diseased Biological Psychiatry, 68 (2), 205-208 DOI: 10.1016/j.biopsych.2010.02.009