miércoles, 15 de diciembre de 2010

Cociente intelectual y longevidad podrían tener una base biológica común.


Investigaciones recientes han puesto de manifiesto que la inteligencia, entendida de forma restrictiva como aquello que miden los test de inteligencia (cociente de inteligencia, CI), se correlaciona con la longevidad. Así, Ian Deary, de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido), afirma [1] que la inteligencia predice la mortalidad mejor que otros indicadores como el índice de masa corporal, el colesterol total, la presión sanguínea o el nivel de glucosa en sangre. No se sabe a ciencia cierta por qué esto es así. Hasta ahora se pensaba que podría estar relacionado con las pautas de comportamiento de las personas más inteligentes. Sin embargo, un estudio [2] encabezado por Gro Amdam, de la Universidad Noruega de Ciencias de la Vida y la Universidad de Arizona, viene a apoyar la idea, lanzada por Deary, de que la razón última es puramente biológica: las personas más inteligentes soportarían mejor el estrés oxidativo. Los resultados se publican en PloS ONE.

La mayoría de nosotros asume que la longevidad viene determinada por una combinación de los propios genes, la salud y el estilo de vida. Siguiendo esta lógica, se nos bombardea con publicidad sobre dietas/productos antienvejecimiento, diversas formas de ejercicio físico o prácticas para la reducción del estrés. Pero no se sabe la razón exacta por la que existe una correlación entre CI y longevidad.

Una posible explicación estaría en cómo los niños con alto CI se desenvuelven en la sociedad y en las decisiones que toman sobre su estilo de vida. Así, los niños con alto CI tendrían, en promedio, más educación y trabajos mejor remunerados en entornos que son más seguros y salubres. Además, los trabajadores en posiciones de gestión (desde encargados a altos directivos), puestos a los que es más probable que lleguen las personas con alto CI, experimentan una sensación mayor de control sobre la propia vida, lo que tiene su efecto sobre la fisiología y la salud.

A lo anterior se añade el hecho de que las personas con alto CI tienden a tener una mejor gestión de su salud y su estilo de vida: fuman menos, beben alcohol con mayor moderación, restringen más la ingesta de grasas, hacen más ejercicio, se hacen más chequeos médicos preventivos y tienden a seguir mejor las prescripciones médicas.

Pero más allá de simplemente tomar decisiones más juiciosas en la vida, podría ser que las personas con alto CI también tuviesen a la biología trabajando a su favor. Deary propuso el término “integridad del sistema” para referirse a la posible conexión biológica entre inteligencia y vida longeva: según esta idea un sistema bien conectado (integrado) no solamente tendría mejor rendimiento en los tests de inteligencia sino que sería menos susceptible a los ataques del entorno. El diseño experimental que ha realizado el grupo de Gro Amdam usando abejas tenía como objetivo comprobar esta idea; en concreto si la capacidad de aprendizaje está relacionada realmente con una capacidad general para soportar el estrés oxidativo, uno de los mecanismos que provocan el envejecimiento.

Las abejas melíferas se usan frecuentemente como modelo neurobiológico para el aprendizaje por varios motivos, entre otros porque pueden entrenarse, usando refuerzos positivos o negativos, para que retengan información. En el experimento del equipo de Amdam se fijaban abejas individualmente a una pajita para aprender a asociar un olor con una recompensa alimenticia, al más puro estilo Pavlov de condicionamiento. Tras tan sólo uno o dos intentos muchas abejas aprendieron a adelantar su proboscis (una trompa parecida a una lengua) anticipando la llegada de una gotita azucarada. A algunas abejas les llevó un poco más de tiempo; como nos pasa a los humanos, unos aprenden más rápido que otros.

Para simular el envejecimiento las mismas abejas se colocaban en tubos de plástico donde se las exponía a un ambiente rico en oxígeno, una prueba de estrés metabólico. Todos los animales necesitan oxígeno para respirar, pero un exceso hace que las células liberen radicales libres que rompen las membranas lo que hace que que las células se suiciden, lo que dispara el envejecimiento. Las abejas que aprendieron más rápidamente tendían a vivir más en estas condiciones (un promedio de 58,8 horas) que las que necesitaron más tiempo (que sobrevivían un promedio de 54,6), lo que sugiere que las primeras poseen un sistema antioxidante más robusto, capaz de eliminar mayor cantidad de radicales libres.

El equipo de Amdam sospecha que la resistencia general al estrés podría explicar por qué las que aprendieron rápidamente vivieron más. En las pruebas de aprendizaje las abejas que soportaron mejor el estrés de estar fijadas a la pajita habrían sido capaces de aprender más rápidamente que el olor anunciaba una golosina, y sería esta misma resistencia la que habría permitido a estas mismas abejas soportar mejor el estrés de estar en un ambiente rico en oxígeno.

Extrapolando esta hipótesis a los humanos podríamos decir que la capacidad para manejar el estrés podría ser un componente de la integridad del sistema de la que hablaba Deary; mejor capacidad general para soportar el estrés podría contribuir tanto a valores de CI más altos como a una vida más larga.

Vemos una vez más que correlación no implica causalidad. Si la hipótesis de Amdam et al. es correcta existiría un tercer factor biológico aún desconocido que sería la causa tanto del alto CI (evitamos conscientemente la palabra inteligencia) como de la longevidad.

[Un pequeño entretenimiento: ¿Quién es la persona de la fotografía? Pista 1: en la foto está dando una conferencia pública con 92 años; Pista 2: en este blog se habla de ciencia.]

Referencias:

[1]

Deary, I. (2008). Why do intelligent people live longer? Nature, 456 (7219), 175-176 DOI: 10.1038/456175a

[2]

Amdam, G., Fennern, E., Baker, N., & Rascón, B. (2010). Honeybee Associative Learning Performance and Metabolic Stress Resilience Are Positively Associated PLoS ONE, 5 (3) DOI: 10.1371/journal.pone.0009740

10 comentarios:

Dani dijo...

El de la foto... ¿es K.P.? Pongo las iniciales por no fastidiar el juego.

Interesante estudio, César. Pero a veces un alto CI es más un problema que una virtud -perdona que me salga del tema- y más aún si hablamos de niños. De hecho se les trata y se les denomina como de "necesidades especiales". Yo, y hablo desde la ignorancia pero es lo que he escuchado en mi casa, siempre he distinguido el CI de la inteligencia, entendido el primero como lo que todos sabemos y es medible en test y la inteligencia como esa adaptación al medio con alto componente social y emocional (llámalo al estilo Goleman si quieres). Hace no mucho tiempo leí un artículo en donde contaban la vida de personas de altísimo CI, y sinceramente no parecía que fueran o estuvieran ni mejor o peor que nuestro vecino de al lado. En fin,un tema polémico, sin duda que plantearé esta navidad en mi familia. Porque mi familia es un poco peculiar en estas cosas: Todos son pedagogos, y cuando digo todos es que son todos, todos mis hermanos (3), todos mis cuñados/as (3) y mi esposa (1). Lo más gracioso es que el único que ha leído a José Antonio Marina soy yo. :-)

Un abrazo

César dijo...

No es K.P., aunque podría haber ilustrado esta entrada perfectamente. El bueno de K murió precisamente con 92 años.

Al definir a la inteligencia como integración en el medio acabas de tachar de no inteligentes a gente como Gödel o Dirac.

Respecto a que los niños con alto CI tengan necesidades especiales, en muchos casos esas necesidades especiales se limitan a que les dé caña intelectual y cariño. Hay personas con alto CI en cualquier profesión. Desde taxistas, barrenderos y empleados públicos (profesiones buscadas, consciente o inconscientemente porque dejan la mente libre para dedicarse a lo que gusta) a altos ejecutivos, filósofos o científicos.

Por cierto, ¿qué es altísimo CI?

Gracias por comentar.

Dani dijo...

1. Si no es Karl Popper, tendrás que dar más pistas...o esperaremos a que otro ávido lector lo resuelva.

2. Que me perdonen Gödel o Dirac, ¿padecían Asperger?. César, te dije que hablaba desde la ignorancia. Se escucha bastante el concepto de inteligencia que sugiero. Y se insinúa que los test de CI tienen poca o ninguna validez para medir la inteligencia. Y no hablo sólo de psicólogos o pedagogos, incluso Stephen Jay Gould era bastante crítico al respecto, creo recordar que concretamente lo expone en el texto "La falsa medida del hombre".

3.De acuerdo con lo de caña y cariño. Le sumaría el fomento de la creatividad (véase el celebérrimo vídeo de Sir Ken Robinson) Y sí, es posible que elijan cualquier profesión para tener tiempo libre, no lo dudo, y es lo que reflejaba el artículo que te he comentado. Una pena que no recuerde donde lo leí.

4. Altísimo CI. Una licencia que me he permitido sin fundamento. Me refiero a superdotación, más de 130-140, en esos test tan controvertidos.

Y no me des las gracias a mí. Gracias a ti por tu estimulante blog. :-)

César dijo...

1. Dani Marín lo podría leer en su lengua materna, pero haría falta er Tito José Antonio para que explicase de qué habla.

2. Está comprobado que el CI es uno de los mejores predictores del éxito escolar. En Estados Unidos, por ejemplo, todo el mundo los pasa y alcanzar determinados niveles es una condición de acceso a las mejores universidades. Puedes leer http://www.lrainc.com/swtaboo/taboos/apa_01.html

Sobre el CI hay mucho prejuicio políticamente correcto, precisamente porque pone de manifiesto que no somos iguales y nos "mide".

4. Un CI de 130 s.d.15 lo tiene el 2% de la población: de cada 50 personas, una. No parece tan extraordinario. Ni los tests tan controvertidos.

Dani dijo...

Pensemos como César...

Ciencia-->Química-->Premios Nobel de química-->Más de un galardón Nobel.

Descartando a los no vivos...

¿Frederick Sanger? 92 añitos, y dos premios Nobel.

Creo que no es porque en las fotos siempre va con gafas, pero si se admite segundo intento, ahí lo dejo.

Saludos

Dani dijo...

Evidentemente el comentario anterior lo he escrito sin saber las nuevas pistas. Dani Marín dice que entiende alrededor de 10 idiomas, pista mala. Aún así, me da que es ruso. Y claro, matemático o relacionado con la ciencia que domina el Tito.

Matemático ruso, muy inteligente y longevo...ummm. Ni idea.

Ya te contaré que le parecen tus opiniones a la horda pedagoda. :-)

proclamo dijo...

Hola a todos, es la primera vez que escribo aquí.
En cuanto al tema, ¿no es posible que la explicación de la correlación CI y longevidad no sea otra que una mejora evolutiva? Suponiendo que un mayor CI y una mayor longevidad sean mejoras biológicas.

César dijo...

La persona de la fotografía es el matemático ruso, aún en activo, Sergey Mijáilovich Nikolsky. Nació en 1905.

Dani dijo...

Increíble, en activo a sus 105 años. Un personaje de lo más interesante. Ua pena que la wikipedia no cuente cuál es su secreto.

Saludos

Isabel dijo...

Hola, desde mi punto de vista la longevidad no tiene que ver tanto con el CI sino con una buena educación, incluyendo la nutrición y dietética (saber que proteinas, minerales, vitaminas...) hay que tomar diariamente. Conozco personas con un alto CI, y son totalmente abandonadas en ese campo y por tanto con un organismo envejecido para su edad. Saludos