jueves, 27 de enero de 2011

El lado oscuro de los antioxidantes.



Durante años los medios de comunicación, las etiquetas de los alimentos y bebidas, los dietistas e incluso científicos que no están a la altura de su oficio nos han bombardeado con consejos para que consumamos suplementos de antioxidantes. Estas moléculas se encuentran de forma natural (aunque no sólo) en las frutas y verduras. Eliminan los radicales libres que, a su vez, son fracciones muy reactivas de moléculas que han sido señaladas como las responsables últimas del envejecimiento y de todo un abanico de enfermedades, desde el cáncer a las enfermedades coronarias.  Por decirlo de forma contundente, el que les haga caso y consuma suplementos de antioxidantes está poco menos que suicidándose, si entendemos por suicidio cualquier acción realizada por una persona que acorte significativamente su vida. ¿Exagero? Comprobemos los datos.

En los últimos años se habían venido acumulando pruebas de que tomar suplementos de antioxidantes, incluso algunos tan aparentemente inocuos  y comunes como las vitaminas C y E o el beta-caroteno, no es que no fuese beneficioso para la salud, sino que incluso podía ser perjudicial, aunque la causa tras la frase “parece incrementar la mortalidad” no estaba clara ( véase Antioxidantes: peor que inútiles ).

Pero, ¿por qué los antioxidantes pueden ser tan peligrosos cuando se ingieren como suplemento? Una hipótesis es que, a altas dosis, los antioxidantes pasan a ser oxidantes creando los efectos sobre el ADN y las células en general que se supone que deberían evitar. Otra hipótesis, seguramente más probable, es que estaríamos ante la versión humana de lo que se está encontrando en los ratones de laboratorio, esto es, los antioxidantes interferirían en la acción de las células del sistema inmunitario que combaten el cáncer y la infección. Efectivamente, los enemigos, los pérfidos radicales libres, realizan funciones muy importantes en el organismo. La principal, luchar contra las toxinas (los leucocitos de la sangre segregan cantidades muy grandes de radicales libres para combatir las infecciones bacterianas) y luchar contra las células cancerosas.

Cuanto más avanza la investigación más dudas aparecen sobre los beneficios de los antioxidantes, y cada vez más concretas. Veamos unos ejemplos, sin ánimo de ser exhaustivos.

Shkolnik et al. [1] han llegado a la conclusión de que los antioxidantes podrían afectar a la fertilidad femenina. El estudio, publicado en los Proceedings of the National Academy of Sciences, recoge que cuando se aplican antioxidantes a los ovarios de los ratones hembras, los niveles de ovulación caen drásticamente: los folículos ováricos liberan muchos menos óvulos. Esto sugeriría que la ovulación podría necesitar a los radicales libres que los antioxidantes neutralizan. Experimentos posteriores confirmaron esta idea: se produce una especie reactiva de oxígeno (ERO, una clase de radicales libres) como respuesta a la hormona luteinizante (lutropina), la señal fisiológica de la ovulación. Esto sugiere que la lutropina da inicio a la ovulación a través de una especie intermedia, el ERO. Si los antioxidantes eliminan el ERO, no habría ovulación.

Hsieh et al. [2] estudiaron los efectos en ratas diabéticas de dos antioxidantes populares, la quercetina y el ácido ferúlico  y encontraron que agravaban, y posiblemente provocaran, cáncer de riñón. Los propios autores lo dicen en el artículo del Journal of Agricultural and Food Chemistry: “Ya es hora de reevaluar el efecto contrario a la génesis de tumores de los antioxidantes”.

Finalmente, Barajas et al. [3], trabajando también con ratones, encuentran que la proteína que de forma natural aumenta los niveles de antioxidante en la sangre podría estar, de hecho, favoreciendo la arterioesclerosis. El estudio, publicado en Arteriosclerosis, Thrombosis, and Vascular Biology, explicaría por qué la ingesta de suplementos de antioxidantes no parece favorecer la salud cardiovascular. La proteína Nrf2 aumenta realmente los antioxidantes, pero en el estudio también aumentó los niveles de colesterol en sangre, así como el contenido en colesterol del hígado: dos formas excelentes de desarrollar arterioesclerosis.

La próxima vez que veas u oigas publicidad sobre los “beneficios” de los antioxidantes, recuerda que no existen píldoras milagrosas inocuas y ahorra tu dinero.  Si quieres aumentar tus años de vida y su calidad, el mejor consejo sigue siendo que hagas algo de ejercicio, comas sano, bebas moderadamente y no fumes.

Referencias:

[1]

Shkolnik, K., Tadmor, A., Ben-Dor, S., Nevo, N., Galiani, D., & Dekel, N. (2011). Reactive oxygen species are indispensable in ovulation Proceedings of the National Academy of Sciences, 108 (4), 1462-1467 DOI: 10.1073/pnas.1017213108

[2]

Hsieh CL, Peng CC, Cheng YM, Lin LY, Ker YB, Chang CH, Chen KC, & Peng RY (2010). Quercetin and Ferulic Acid Aggravate Renal Carcinoma in Long-Term Diabetic Victims. Journal of agricultural and food chemistry PMID: 20669956

[3]

Barajas, B., Che, N., Yin, F., Rowshanrad, A., Orozco, L., Gong, K., Wang, X., Castellani, L., Reue, K., Lusis, A., & Araujo, J. (2010). NF-E2-Related Factor 2 Promotes Atherosclerosis by Effects on Plasma Lipoproteins and Cholesterol Transport That Overshadow Antioxidant Protection Arteriosclerosis, Thrombosis, and Vascular Biology, 31 (1), 58-66 DOI: 10.1161/ATVBAHA.110.210906

5 comentarios:

Tony dijo...

ostras, si parece peor que el veneno :S

Dani dijo...

(...)"Si quieres aumentar tus años de vida y su calidad, el mejor consejo sigue siendo que hagas algo de ejercicio, comas sano, bebas moderadamente y no fumes."

Y lee este blog, porque si alguna vez aparece el santo grial del antienvejecimiento, lo contarán aquí.

Interesante entrada, como siempre, César. :-)

Saludos

jProgr dijo...

Que bueno que no tomo estas cosas. Genial entrada :)

joscarlo dijo...

Actualmente hay mucho abuso y mucha publicidad falsa sobre los antioxidantes. Me parece muy bueno y oportuno este aporte. Gracias.

Raven dijo...

Pues yo no me fío de esos estudios... No puedo decir nada sin leerlos antes, a ver si termino los exámenes y puedo leerlos.

De todas formas, medir que es uso y que es abuso de Anti-oxidantes me parece una locura... dependerá del metabolismo, de la capacidad de cada organismo de usar sus propias moléculas de protección. Dependerá del ambiente, no es lo mismo vivir en un bosque de Canadá que vivir en una gran Ciudad China... Igual que respecto a los suplementos proteicos no es lo mismo llevar una vida sedentaria a ser un deportista de élite... Algo no me cuadra pero bueno...