sábado, 25 de septiembre de 2010

¿Un mundo feliz?


Todos nos integramos en una organización laboral tarde o temprano. Cada una de ellas tiene un sistema de selección de personal diferente: una oposición, un concurso-oposición, por recomendación, por una batería de tests y entrevistas o una combinación de todo o parte de lo anterior. Pero, ¿y si en un futuro la selección de personal se hiciese en función de un análisis de muestras biológicas? Los conocimientos científicos actuales permiten aventurar con cierta solidez que esto es posible.

Iniciamos una serie de artículos para repasar, no exhaustivamente, lo que distintas áreas de la ciencia tienen que decir sobre cómo nuestra fisiología influye en nuestro posible rendimiento en el mundo laboral, y en cómo ello podría emplearse para determinar la validez de un candidato. Los artículos serán los siguientes:

  1. ¿Un mundo feliz? (presentación de la serie)
  2. Nacido para dirigir, o no (genética)
  3. Camino al éxito (genética, neurociencia)
  4. En busca del equilibrio (endocrinología)
  5. Proceso de selección (fiabilidad y cuestiones éticas).

En 1611 Shakespeare escribió “La tempestad”. En su acto V, escena I, Miranda dice:

O wonder!

How many goodly creatures are there here! How beauteous mankind is! O brave new world! That has such people in it!

Que se puede traducir como:

¡Oh qué maravilla!
¡Cuántas criaturas bellas hay aquí! ¡Cuán bella es la humanidad! ¡Oh mundo feliz, en el que vive gente así!

De este texto toma Aldous Huxley el título de su novela “Un mundo feliz”, publicada en 1932. En este mundo del que habla Huxley el individuo es destinado desde su concepción a una función en la sociedad: ésta es controlada por los Alfas y sus subordinados, Betas; abajo, en orden descendente a nivel mental y de inteligencia están los Gammas, Deltas y Épsilones. Cada casta es posteriormente dividida en “Más” y “Menos”. En el pináculo de la sociedad están los Alfa “Doble-Más”, destinados a ser los futuros científicos y principales administradores del mundo. Para crear las castas, tras la selección de los padres adecuados, cada feto es sometido a un ambiente de toxinas y hormonas diferente. Cuando nace cada individuo recibe un condicionamiento diferente. Es un mundo donde no sólo existe la eugenesia, sino que ésta es el principio rector de la sociedad.

Hemos llamado a nuestra serie “¿Un mundo feliz?”, porque quizás, sólo quizás, puedan encontrarse similitudes entre lo que contemos y el mundo feliz de Huxley.

4 comentarios:

Dani dijo...

Una serie que promete mucho. Ha empezado con literatura...Shakespeare y Huxley.

¿Quizás cine en la segunda entrega? ¿Gattaca?...

Esperaremos impacientes

Un cordial saludo

emejota dijo...

No sabía que había empezado una serie de este tipo, es que hace mucho tiempo que estoy inmersa en mi gruta.
Hace bastantes años escribí algo muy parecido a tu entrada, por ahí andará, perdido entre los papelotes de antaño, haré lo posible por recuperarlo gracias a tu entrada. Un abrazo.

Adama dijo...

En cuanto he leido de que iba también me vino a la mente gattaca igual que a Dani. :)

julio dijo...

hola los articulos me llegan a mi correo...los abro siempre con firefox 3.6....el asunto es que para poder ver todo el contenido tengo que correr la barra de abajo hacia la derecha...chequa eso