martes, 6 de noviembre de 2007

Adenina, ¿local o importada?

El ADN está constituido por cuatro componentes diferentes, cuatro bases, a saber: adenina, guanina, citosina y timina (no confundir con tiamina). Se ha demostrado experimentalmente que estos cuatro componentes pueden formarse a partir de moléculas simples por métodos puramente químicos (léase no biológicos). ¿Pueden estos procesos químicos haber sido los responsables de la formación de las cuatro bases en la Tierra primitiva? ¿Podría darse esta formación en el espacio interestelar? ¿Bajo qué condiciones?

Para dar respuesta a estas y otras preguntas lo primero que necesitamos saber es qué mecanismo químico y qué condiciones de partida y de contorno son necesarias para que se pueda formar una base. Esto es lo que ha hecho Debjani Roy et al. de la Universidad de Georgia.

Roy ha desarrollado un mecanismo paso a paso, viable, posible desde el punto de vista termodinámico que da cuenta de la formación de la adenina a partir de cinco moléculas de cianuro. La investigación, llevada a cabo mediante simulaciones en ordenador, ha tenido en cuenta diversas rutas de reacción. Las más favorables son las catalizadas por agua o amoníaco frente a las no catalizadas y las aniónicas. Este resultado permite aventurar que éstas podrían ser las fuentes principales de adenina de la Tierra primitiva.

No se puede descartar sin embargo que parte de la adenina haya venido del espacio exterior (ver “La creciente popularidad de la panspermia”, enlace abajo). La adenina ha sido encontrada en meteoritos. Sin embargo, ¿cómo se puede formar en el espacio si las moléculas de partida están muy alejadas entre sí (la concentración es muy baja)?

Una respuesta la da Rainer Glaser de la Universidad de Missouri-Columbia que también ha empleado un modelo teórico para explicar la formación de adenina en las nubes de polvo interestelar con altas concentraciones de cianuro de hidrógeno. La principal conclusión es que no existe una barrera a la formación del esqueleto de cinco carbonos necesario para la formación de la adenina.

En definitiva ya se produjera en la Tierra primitiva, ya llegase desde el espacio, o ambas posibilidades combinadas (lo más probable), podemos dar explicaciones plausibles de cómo uno de los pilares básicos de la vida apareció en la Tierra. No sólo eso, sino que estas investigaciones marcan la pauta de cómo desarrollar mecanismos similares para las otras tres bases y otras biomoléculas...además de proporcionar nuevos indicios de que la vida en el universo puede que no sea tan rara.