viernes, 9 de noviembre de 2012

¿Sabes distinguir un neuromito? Más del 75% de la población no.



Los juguetes que compramos y el entorno que creamos para los bebés. Desayunar o no. Excusas sobre el modo en que se presenta la información para justificar la falta de estudio. El efecto de la igualdad entre los sexos y lo políticamente correcto en el rendimiento escolar de niños y niñas. Dejar de intentar aprender algo “porque ya no tengo edad”. Juegos para entrenar el cerebro. La importancia del ejercicio físico para el rendimiento intelectual.... Estas y otras muchas cuestiones basan su resolución en nuestro conocimiento del funcionamiento del encéfalo. Pero, ¿hasta qué punto lo conocemos? ¿Sabemos distinguir lo verdadero de lo falso?

Para averiguarlo diseñamos este experimento tan sencillo. Nos basamos en un trabajo reciente de Dekker et al. orientado a profesionales de la enseñanza de donde extrajimos el cuestionario, aunque nosotros le hemos dado un uso ligeramente distinto. A este respecto recomendamos la lectura de Learning seen from a neuroscientific approach (OCDE, 2002) [PDF

El objeto, obviamente, no puede ser obtener un perfil de una persona en particular, pero sí capturar el de un grupo. Por ello algunos comentaristas decían que no encontraban sentido al experimento, porque pensaban que era un test de revista de adolescentes. No, lo que nosotros pretendíamos era obtener un retrato de una muestra significativa de usuarios de Internet, a sabiendas de que esa muestra estaría compuesta en un proporción relevante por lectores de este blog y que, por lo tanto, no representan al conjunto de la población (la muestra hay que suponer que es más inteligente y está más formada que una muestra de igual tamaño de población general escogida al azar).

Este retrato, pues, no es más que un indicio del nivel de credulidad grosso modo de esta muestra. En el cuestionario había 16 afirmaciones correctas y otras tantas incorrectas, mezcladas al azar (y no 15 como alguien comentó en Menéame basándose en las notas de prensa sobre el estudio de Dekker at al.). Por lo tanto, la distribución de respuestas nos dirá cómo de crédula (o excesivamente escéptica) es nuestra muestra.

Resultados

Se han analizado 1026 respuestas, de las que se han descartado 100 por distintos motivos, siendo el principal la repetición de la respuesta por parte de la misma persona (debido probablemente al funcionamiento del sistema de comentarios de Blogger).

De las 926, 27 han respondido que todas las cuestiones eran falsas y 3 que todas son verdaderas lo que no es lógicamente consistente, ya que #1 y #32 no pueden ser ciertas o falsas a la vez. Ello indicaría que estos datos no tienen calidad suficiente, por lo que he decidido descartarlos. Nos quedan pues 896 respuestas válidas.

673 personas han respondido que son falsas 15 afirmaciones o menos, esto es, el 75,11 % de las respuestas válidas cree que al menos una afirmación falsa es verdadera.

161 personas han respondido que son falsas 17 afirmaciones o más, es decir, el 17,97% de las respuestas válidas cree que al menos una afirmación verdadera es falsa.

Finalmente, 62 personas han respondido que había 16 respuestas falsas; de ellas no podemos afirmar nada.
La respuesta más común ha sido 13, con 103 respuestas, seguida de 12 con 96 y 14 con 92.


Comentario

Si bien este experimento carece de validez científica alguna sí creo poder afirmar con cierta contundencia lo siguiente.

Los resultados anteriores indicarían que un porcentaje significativo de la población general no tiene un conocimiento adecuado de cómo funciona el encéfalo en términos que le afectan en su día a día. Este conocimiento no adecuado puede ser usado en provecho de terceros, dificultar el rendimiento académico óptimo de los individuos o alterar el comportamiento basándose en realidades que son falsas.

Podemos discutir en los comentarios lo que consideréis oportuno. Muchas gracias a todos los participantes.

Los neuromitos

Finalmente las afirmaciones son las siguientes: en rojo incorrectas.

1 Usamos nuestros cerebros 24 horas al día

2 Los niños deben adquirir su lengua nativa antes de aprender una segunda. Si no lo hacen así nunca terminarán de dominar ninguna de las lenguas

3 Los chicos tienen encéfalos mayores que las chicas

4 Los estudiantes que no beben suficientes cantidades de agua (de 6 a 8 vasos al día) pueden sufrir una reducción del tamaño del cerebro

5 Se ha probado científicamente que los suplementos de determinados ácidos grasos (omega-3 y omega-6) tienen un efecto positivo en el rendimiento académico

6 Cuando un área del cerebro se ve dañada otras partes pueden asumir su función

7 Sólo usamos el 10% de nuestro cerebro

8 Los hemisferios derecho e izquierdo siempre trabajan juntos

9 Las diferencias en el dominio hemisférico (cerebro derecho, cerebro izquierdo) pueden ayudar a explicar las diferencias individuales entre estudiantes

10 Los encéfalos de chicos y chicas se desarrollan al mismo ritmo

11 El desarrollo cerebral ya ha terminado para cuando los niños llegan a secundaria

12 Hay períodos críticos en la niñez después de los cuales hay ciertas cosas que ya no se pueden aprender

13 La información se almacena en el encéfalo en una red de células distribuida en todo el encéfalo

14 El aprendizaje no se debe a la adición de nuevas células al cerebro

15 Las personas aprenden mejor cuando reciben información en su estilo de aprendizaje preferido (p.ej., auditivo, visual, kinestésico)

16 El aprendizaje se debe a la modificación de las conexiones neuronales en el encéfalo

17 El rendimiento académico puede verse afectado por no desayunar

18 El desarrollo normal del encéfalo humano implica el nacimiento y muerte de células cerebrales

19 La capacidad mental es hereditaria y no puede ser cambiada por el ambiente o la experiencia

20 El ejercicio intenso puede mejorar la función mental

21 Los entornos ricos en estímulos mejoran los cerebros de los niños preescolares

22 Los niños están menos atentos después de consumir bebidas o aperitivos dulces

23 Los ritmos circadianos (“relojes corporales”) se desplazan durante la adolescencia, lo que hace que los estudiantes estén cansados durante las primeras clases de la mañana.

24 La ingesta regular de bebidas con cafeína reduce el estado de alerta

25 Los ejercicios que ensayan la coordinación de las capacidades perceptivo-motoras pueden mejorar las capacidades de aprendizaje

26 La repetición continua a lo largo del tiempo de algunos procesos mentales pueden cambiar la forma y estructura de algunas partes del encéfalo.

27 Los estudiantes individuales muestran preferencias por el modo en el que reciben la información (p.ej., visual, auditiva, kinestésica)

28 Los problemas de aprendizaje asociados con diferencias en el desarrollo de la función cerebral no pueden ser solucionados por la educación

29 la producción de nuevas conexiones en el encéfalo puede continuar en la vejez

30 Las tandas cortas de ejercicios de coordinación pueden mejorar la integración de las funciones cerebrales de los hemisferios derecho e izquierdo

31 Hay períodos en la infancia en los que es más fácil aprender cosas

32 Cuando dormimos el cerebro se detiene



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