domingo, 26 de abril de 2009

Hallado el santo grial de las células madre.


El santo grial de la reprogramación celular ha sido encontrado: inducir la pluripotencia sin usar materiales basados en el ADN. Usando sólo una mezcla de proteínas purificadas y un aditivo químico, los investigadores han generado células madre pluripotentes inducidas (iPSC, por sus siglas en inglés) que no arrastran el problema de estar sujetas a modificaciones genéticas inesperadas, de acuerdo con un estudio publicado el 23 de abril en Cell Stem Cell.

Hace tres años, Shinya Yamanaka, de la universidad de Kyoto, mostró que las células de ratones adultos podían ser reprogramadas en células madre como las embrionarias mediante transinfección de células con retrovirus que contenían sólo cuatro factores de transcripción. Desde entonces, muchos investigadores han desarrollado otras técnicas que evitasen la alteración permanente del genoma, pero todos estos intentos incluyen la introducción de ADN externo de una forma u otra. Algunos investigadores incluso han combinado técnicas genéticas con el uso de moléculas pequeñas para mejorar o simplificar los procesos de reprogramación. Pero ahora, por primera vez en células madre, los ingredientes genéticos se han eliminado del todo, lo que lleva a los investigadores un paso más cerca de la aplicación clínica.

Sheng Ding del Instituto de Investigación Scripps de La Jolla (California, EE.UU.) y sus colegas usaron bacterias para cultivar lotes de versiones especialmente modificadas de los cuatro factores de reprogramación de Yamanaka en forma de proteínas. Una vez purificadas las proteínas reprogramadoras las añadieron directamente a fibroblastos embrionarios de ratón en cuatro ciclos repetitivos a lo largo de una semana. Las cuatro proteínas por si solas no podían reprogramar las células de la piel, pero después de que el equipo de Ding añadiese también ácido valproico (un inhibidor de la histona deacetilasa que Douglas Melton de la Universidad de Harvard demostró el año pasado podía mejorar la eficiencia de la reprogramación) consiguieron generar células madre. 

Aunque la técnica es mucho menos eficiente que las basadas en virus (0,006% frente al 0,067% usando el método original de Yamanaka) estas células reprogramadas, denominadas “células madre pluripotentes inducidas por proteínas” (piPSC por sus siglas en inglés) pasaron todas las pruebas de pluripotencia tanto in vitro como in vivo. El equipo de Ding también demostró que podía prescindir de una de las proteínas, c-Myc, aunque esto reducía la ya de por sí menor eficiencia en un tercio.

Si bien esta parte del trabajo aun no ha sido publicada, Ding ha hecho declaraciones a The Scientist en el sentido de que ha podido comprobar que la técnica funciona usando fibroblastos de ratones y humanos adultos. Una revolución, si se confirma.