jueves, 1 de septiembre de 2011

Leyendo la mente, (casi) literalmente.


Un grupo de investigadores encabezados por Francisco Pereira, de la Universidad de Princeton (Estados Unidos), ha conseguido demostrar que es capaz de identificar el tema en el que una persona está pensando simplemente analizando los patrones de actividad de su cerebro medidos por resonancia magnética funcional (fMRI). Los resultados aparecen publicados en Frontiers in Human Neuroscience.

Los investigadores usaron la fMRI para identificar las áreas del cerebro que se activaban cuando los sujetos del estudio pensaban en objetos (apartamento, caballo, zanahoria). Después generaron listas de temas y palabras relacionados con esos objetos y usaron la fMRI para determinar la actividad cerebral y encontrar pautas comunes para cada tema. Por ejemplo, las palabras “ojo” y “pie” producen activaciones similares que el resto de palabras relacionadas con “partes del cuerpo”.

La idea subyacente al estudio y lo que nosotros consideramos su genialidad es darse cuenta de que hay más cosas que podemos expresar con el lenguaje de las que se pueden capturar en una imagen. Esto permite a los investigadores introducir el concepto de “hilo semántico” que es una forma de incorporar nuestras asociaciones mentales: uno empieza pensando en una mano, pasa a la mano de dios, a Maradona y termina acordándose que tiene que llamar a los amigos para quedar a ver el partido del Barcelona (en el que juega Leo Messi). Esta es una tendencia natural del cerebro y los investigadores han permitido que su método sea capaz de seguirla.

Otro punto clave de la investigación ha sido la forma de determinar las relaciones entre palabras y temas. Los investigadores tomaron 3500 artículos de la Wikipedia sobre objetos concretos y crearon un programa de ordenador que permitió clasificarlos en 40 temas, cada uno de ellos con las palabras asociadas preferentemente, creando una base de datos libre de los prejuicios de los investigadores.

Una vez que los científicos hubieron identificado el patrón de actividad cerebral de cada tema, fueron capaces, usando únicamente la fMRI, de predecir los temas (y las palabras) en los que una persona estaba probablemente pensando. Al igual que con la entrada de ayer, no son sólo importantes estos resultados sino la metodología, que puede aplicarse a otros ámbitos.

Así, las aplicaciones inmediatas son mucho más amplias. No importaría el tema que esté en la mente de una persona, por la misma regla de tres las emociones, planes o pensamientos sociales se podrían reflejar en última instancia en las pautas de actividad de su cerebro.

Si reflexionamos un poco, vemos la importancia de las implicaciones a medio plazo. La actividad cerebral podría traducirse en las palabras concretas del tema en mente, pero ¡ojo!, que el tema no tiene por qué ser solamente un objeto sino cualquier pensamiento verbalizable ya sea sobre personas, acciones, conceptos abstractos o relaciones. Y esto, pensando sanamente, está muy bien porque así podríamos transformar en texto escrito los pensamientos de una persona que no pueda comunicarse de otra manera (estoy pensando en Stephen Hawking para cuando pierda la movilidad del párpado).

Finalmente, el título del artículo ya dice mucho: “Generando texto a partir de imágenes funcionales del cerebro”. Prefiero no pensar en las aplicaciones orwellianas.

Referencias:

Pereira, F., Detre, G., & Botvinick, M. (2011). Generating Text from Functional Brain Images Frontiers in Human Neuroscience, 5 DOI: 10.3389/fnhum.2011.00072

1 comentario:

belem dijo...

En psicología, concretamente en psicoanálisis, esto se llama, libre asociacione de ideas,creo entender que el hilo semántico es el camino que enlaza una palabra a otra, ¡puf! ¿si contamos con la carga afectiva a donde nos lleva? a un mapa de nuestra vida psíquica. La evidencia empírica es impresionante, y da para miles de investigaciones relativas a la publicidad, traumas, preferencias, actividad intelecutal. ¡Genial y apasionante!