miércoles, 13 de noviembre de 2013

Reseña: "Neurociencia cognitiva" de Diego Redolar et ál.


“La neurociencia cognitiva, con su interés por la percepción, la acción, la memoria el lenguaje y la atención selectiva, vendrá a representar cada vez más el eje central de las neurociencias en el siglo XXI.”

La neurociencia cognitiva está de moda. Rara es la semana que alguna noticia relacionada con ella no aparece en algún medio de información general. Y está de moda por méritos propios, porque es la ventana que la ciencia ha abierto al interior de la mente humana.

La neurociencia cognitiva es una ciencia interdisciplinar que intenta encontrar la relación existente entre la actividad neuronal, y del encéfalo en su conjunto, con el comportamiento. Implica la participación de biólogos, médicos, químicos, físicos, matemáticos, informáticos, lingüistas, ingenieros y psicólogos, con todas las subespecialidades imaginables.

En Experientia docet nos hemos ocupado de la neurociencia cognitiva profusamente en nuestros siete años de vida. Y en estos siete años más de una vez nos han preguntado por un texto introductorio general, a lo que hemos respondido siempre igual: el mejor texto general (no estrictamente de neurociencia cognitiva) es el Kandel, pero en versión original y sabiendo que no trata aspectos importantes de la neurociencia cognitiva de vanguardia.

Por eso nos ha gustado mucho el texto publicado por Editorial Médica Panamericana que ha coordinado (y escrito en parte) Diego Redolar, de la Universitat Oberta de Catalunya, y que se llama, precisamente, “Neurociencia Cognitiva”.

En primer lugar, se nota muy mucho que Redolar es profesor en una universidad a distancia. Efectivamente, los textos son autocontenidos, con referencias cruzadas claras (también a los materiales suplementarios de la web), con refuerzos visuales de los conceptos importantes y recuadros donde entrar en el detalle de algún aspecto mencionado en el texto principal. Además el lenguaje es todo lo llano y fluido que puede ser un texto académico (aunque se empeñe en usar la palabra cerebro donde debiera decir encéfalo). Y esto, coordinando a una cincuentena larga de especialistas dispersos por dos continentes que han contribuido al trabajo, es un logro no menor.

En segundo lugar, no han evitado entrar en temas que son de la más absoluta vanguardia y que pueden, incluso, ser polémicos. Así, por ejemplo, tras los capítulos dedicados a la introducción histórica a la materia (un capítulo muy recomendado a los psicólogos), a la neuroanatomía y a la metodología, el capítulo 5* está dedicado a las bases de la conectividad funcional exploradas usando la actividad espontánea del cerebro; algo que hace 3 años todavía había que explicar qué era (uno de los autores es María de la Iglesia, vieja amiga de esta casa, que en la web que acompaña al texto ha incluido una referencia a un texto de Experientia docet).

Otros temas llamativos son el capítulo 22 “Conducta sexual, cerebro, cognición y afectividad” que no es políticamente correcto precisamente, pero la ciencia no lo es. El 27 “Control ejecutivo, toma de decisiones, razonamiento y resolución de problemas” tras una introducción anatomofisiológica a las partes relevantes del encéfalo, se mete en asuntos que serían de obligada lectura para todo economista que aún piense que los humanos toman decisiones racionalmente.

Redolar no rehuye una de las grandes cuestiones, a diferencia del Kandel que le dedica media página de perfil, y el capítulo 28 está dedicado a “La conciencia: conceptos, hipótesis y observaciones clínicas y experimentales”; es un capítulo que se lee especialmente bien y que está muy recomendado para quien piense que aún es necesaria la hipótesis cuántica o la existencia de un alma para explicar la consciencia. Finalmente, el capítulo 29 está dedicado a la “Neurocomputación y modelización de sistemas cognitivos”.

Consideración aparte merece el sorprendente por inesperado capítulo 30 dedicado a la divulgación de la ciencia, su título lo dice todo “La difusión de los avances y las aplicaciones en neurociencia cognitiva: necesidad, reto y responsabilidad”. Es muy interesante. Y discutible en algunas cosas. Curiosamente, este capítulo no aparece en el índice de contenidos publicado en la página de la editorial.

En definitiva, un texto muy completo, bien escrito, que interesará a un amplio abanico de estudiantes. Para concluir decir una cosa que puede sonar rara: el libro es muy bonito. Puede parecer extraño, pero es la sensación que se tiene al ojearlo, hojearlo y leerlo; es un objeto muy agradable, aunque pese lo suyo.

* Información completa sobre el texto (incluyendo el índice, la posibilidad de descargaros gratis el capítulo 5 y más cosas) la podéis encontrar aquí. [No se lo digáis a nadie, pero si decidís comprar el texto e incluís el código ED10, tenéis un 10% de descuento; es una cortesía de la editorial con los lectores de Experientia docet, nosotros no nos llevamos ni un céntimo.]